4.7.17

Picaduras de insectos cómo distinguirlas y qué hacer.

Llega el verano y acompañandole un montón de insectos y sus picaduras..
Los niños, así también como las embarazadas, son los blancos favoritos de los mosquitos. Esto se debe a que ambos tienden a tener una temperatura más elevada que el resto. Son fuentes de calor y los mosquitos también tienden a elegirles. A esto se suma que bebés y niños pasan más tiempo al aire libre y estás más expuestos a las picaduras de insectos.
Qué debemos hacer si son picados y cómo prevenir las picaduras.

Cómo distinguir las distintas clases de picadura: 





Mosquitos

Chupan la sangre en las zonas más superficiales de la piel del cuello, cara interna de rodillas o brazos, y atacan sobre todo por la noche y en lugares cálidos o húmedos. Los insecticidas los ahuyentan.
Tipo de picadura: una pequeña zona roja, con hinchazón y picor.
Cómo se trata: Evita el rascado. Lava la zona con agua y jabón y aplica una pomada que calme el picor. Si se infecta, utiliza una pomada antibiótica.
Problemas: no es frecuente que propaguen enfermedades graves, aunque a veces transmiten un parásito causante de una infección.

Hormigas

Viven en lugares donde pueden encontrar alimentos, se refugian en grietas y suelen atacar durante la noche. La fumigación es el remedio más eficaz.
Tipo de picadura: enrojecimiento de la piel, picor, molestia ligera. Algunos niños son alérgicos al ácido fórmico que desprenden.
Cómo se trata: pomada calmante o frío local.
Problemas: si la reacción al ácido fórmico es severa debes acudir a urgencias.

Avispas y abejas

Les atraen poderosamente la comida, las ropas de colores llamativos, los perfumes florales... Atacan a quien trata de espantarlas.
Tipo de picadura: habón rojo, muy inflamado y doloroso. La de avispa causa además escozor y picor.
Cómo se trata: si el aguijón sigue clavado, retirar con unas pinzas. Luego, desinfectar la herida y aplicar agua fría para calmar el dolor.
Problemas: si el niño es alérgico, pueden ser graves: hay que consultar al médico de inmediato.

Pulgas

Se encuentran en lugares cálidos, como el pelo de perros y gatos, la ropa... Hay collares antipulgas para mascotas.
Tipo de picadura: una o varias ampollas en línea, que pican y escuecen.
Cómo se trata: aplicar compresas frías. Si hay mucho prurito, adminístrale un jarabe antihistamínico.
Problemas: ninguno si el pequeño no es alérgico.

Chinches

Se refugian en la pared o en la cama y aprovechan para morder y alimentarse durante el sueño. Los repelentes los mantienen alejados.
Tipo de picadura: Varias ronchas rojas, con picor, en zonas de piel fina.
Cómo se trata: si el picor es considerable, usa antihistamínico en jarabe. Y sólo si hay mucha hinchazón, una pomada corticoide.
Problemas: sólo las molestias derivadas de la picadura.

Garrapatas

Viven en el campo, entre la maleza y los arbustos. Pican principalmente en el cuero cabelludo, la nuca, las axilas y detrás de las orejas. Al tirar de ellas, dejan clavada su boca.
Tipo de picadura: puede quedar un pequeño granuloma que tarda en desaparecer.
Cómo se trata: nunca debes arrancarlas, es mejor que se desprendan solas o aplicarles alcohol. Si no se logra, acudir al pediatra.
Problemas: pueden transmitir algunas enfermedades, como la fiebre botonosa, que se trata con antibióticos.

Arañas

Se encuentran en lugares donde hay pequeños insectos que les sirven de comida. Se esconden bajo las piedras, los arbustos... Pican si se tocan o se espantan.
Tipo de picadura: dos puntitos rojos, dolorosos. Luego se transforman en ampollas, se vuelven oscuras y se caen.
Cómo se trata: no necesita, si no hay ampollas ni dolor intenso. Basta con desinfectar.
Problemas: la picadura de la araña negra (poco frecuente) puede ser mortal.

Orugas

Su hábitat son los pinares. Si las molestan, se defienden soltando sus pelos. No hacen nada si no se las toca.
Tipo de picadura: urticaria intensa, con habones rojos, muy pruriginosos. También pueden causar conjuntivitis.
Cómo se trata: retira los pelos adheridos a la piel con esparadrapo o cinta adhesiva. Lava la zona y usa corticoides en crema o antihistamínicos orales si las molestias son intensas.
Problemas: si el niño es alérgico, puede tener síntomas importantes. Cuando eso ocurre debe ser valorado cuanto antes por un médico.

Alergias

Si aparece alguno de estos síntomas tras la picadura de un insecto, puede tratarse de una reacción alérgica. Hay que consultar al pediatra, que valorará la situación:
  • Dificultad respiratoria.
  • Mareos o pérdida de conciencia.
  • Hinchazón intensa: vigila si está cerca de los ojos, los labios o los genitales.
  • Náuseas, vómitos.
  • Taquicardia.
  • Urticaria o picor muy intenso en todo el cuerpo.
Si se producen, conviene acudir cuanto antes al alergólogo, quien puede recomendar una inmunoterapia ( vacuna) para la alergia de véspidos y abejas, con una eficacia de casi el cien por cien.
Los padres de niños alérgicos al veneno de abejas y avispas no vacunados deben llevar consigo en todo momento adrenalina (es inyectable), por si se presentan reacciones importantes, como el shock anafiláctico, que consiste en un fallo circulatorio al penetrar en la sangre el veneno inoculado por el insecto.
Los niños más mayorcitos pueden usar sin problemas bolígrafos con adrenalina precargada: sólo hay que quitar el capuchón y apretar contra el muslo.




¿Cómo prevenir las picaduras?
  • Utilizar ropa de colores poco llamativos, evitar paseos por zonas húmedas y no usar perfumes de olor intenso, que podrían atraer a los insectos.
  • Utilizar mosquiteras, para las ventanas, enchufes insecticidas y artilugios matainsectos o atrapainsectos (siempre colocados con mucho cuidado para evitar accidentes con niños).
    Si va a viajar, asegurese que no hay insectos dentro del coche y mejor hacerlo con las ventanillas cerradas par evitar que entren durante la marcha.
  • Utilizar repelentes: asegurarse que los que compramos son adecuados para niños, aunque también podemos probar con algunos remedios naturales para repeler mosquitos. En caso de utilizar repelentes en crema o spray en bebés no aplicarlos en manos ni pies por el riesgo de que puedan chupárselos.Hay que tener precaución con los repelentes que contienen dietiltoluamida (DEET), que puede absorberse y pasar a la sangre si se aplica en exceso. En las farmacias venden preparados con repelentes naturales, que resultan menos tóxicos pero duran menos tiempo.
  • Mantener la casa limpia y ordenada (especialmente rincones, techos, persianas) para evitar que los insectos aniden y campen a sus anchas.
  • También hay dispositivos repelentes con ultrasonido y lo nuevo son unas pulseras repelentes de mosquitos que se compran en las farmacias. Pueden ayudar, pero su cobertura es limitada.


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